LA TRISTE HISTORIA DE RIVER PLATE

A 9 años del descenso: El día que el ave fénix se fue para renacer y volver a ganar todo

El elenco de Núñez empató 1-1 con Belgrano de Córdoba, en el partido de vuelta de la Promoción, y perdió la categoría en 2011.
viernes, 26 de junio de 2020 · 10:20

Era algo impensado, que parecía sacado de un cuento de ciencia ficción. ¿Cómo iba River, el famoso River Plate, a descender a la Primera B Nacional? Sin embargo, lo que nadie imaginaba que podía suceder, finalmente sucedió: el 26 de junio de 2011, el equipo de Núñez empató 1-1 ante Belgrano de Córdoba por el partido de vuelta de la Promoción de aquel año, no pudo revertir el 0-2 de la ida, y perdió la categoría por primera vez en su rica historia.

Eran días extraños aquellos en 2011 para el “millonario”. En medio de los rumores de una pelea no tan silenciosa entre Daniel Passarella (por entonces presidente del club) y Julio Grondona (mandamás de la AFA), River había caído en la tabla de los promedios hasta llegar a una cruda realidad: debía enfrentar por la Promoción a Belgrano, uno de los mejores de la B Nacional, para mantenerse en la elite del fútbol argentino.

La ida, disputada en el Gigante de Alberti, fue favorable a los cordobeses: con goles de César Mansanelli (tras un grosero penal por una mano de Adalberto Román) y César Pereyra, el equipo por entonces dirigido por Ricardo Zielinski se quedó con el primer chico por 2-0, en el que hubo serios incidentes con la barra brava de River. Vale la pena recordar: en ese momento el equipo de Primera (en este caso River) tenía ventaja deportiva, por lo que si había igualdad en el resultado global, los de Núñez conservarían su plaza.

La revancha
Para la vuelta, Juan José López (DT de River, aunque asistido por Passarella), pateó el tablero: decidió cambiar medio equipo y realizar seis modificaciones. Matías Almeyda, el símbolo del plantel, fue uno de los que salió, aunque por obligación: había llegado a las cinco amarillas, al igual que Adalberto Román y Paulo Ferrari.

Del otro lado, Belgrano jugó al misterio y con los nervios de su rival. Zielinski no confirmó el equipo hasta último momento y eligió recluirse en el hotel céntrico de Buenos Aires, donde su equipo quedó concentrado.
Finalmente, el día llegó. ¿Cómo formó River aquel 26 de junio de 2011? Juan Pablo Carrizo; Jonatan Maidana, Alexis Ferrero, Juan Manuel Díaz; Facundo Affranchino, Walter Acevedo, Carlos Arano, Roberto Pereyra; Erik Lamela; Mariano Pavone, Leandro Caruso (ingresaron Villalva y Fabián Bordagaray).

Belgrano, en tanto, alineó a Juan Carlos Olave; Gastón Turus, Claudio Pérez, Luciano Lollo, Cristian Tavio; César Mansanelli, Ribair Rodríguez, Guillermo Farré, Juan Maldonado; Franco Vázquez; César Pereyra (entraron Martín Andrizzi y Lucas Parodi).
A pesar de la tensión que recorría cada centímetro del “Monumental”, River se hizo respetar en el inicio del encuentro. Mariano Pavone, a los 5 minutos del primer tiempo, puso en ventaja a los de Núñez. La ilusión era imposible de contener: quedaban 85 minutos para convertir un gol más.

Golpe de nocaut
Pero a pesar de ese comienzo arrollador (en el que inclusive el árbitro Sergio Pezzotta omitió un claro penal de Claudio Pérez a Caruso), ese 1-0 no se modificaría con el paso de los minutos. Todo lo contrario: Belgrano, jugando con la necesidad de River, se acomodó en la cancha y en el segundo tiempo dio un golpe al mentón.

A los 17 minutos del complemento, Guillermo Farré, de contraataque, puso el 1-1 que obligaba a los de Núñez, de vuelta, a hacer dos goles para mantener la categoría. Hubo una luz de esperanza para River, que rápidamente se apagó: a los 21 minutos, Olave le atajó un penal a Pavone que podría haber cambiado la historia. Los segundos comenzaron a escurrirse entre las manos de los “millonarios”, hasta que a los 44 minutos Pezzotta debió suspender el encuentro por los incidentes que se producían en las tribunas y que luego se trasladaron a las calles aledañas al “Monumental” (el operativo seguridad contó con 2.200 policías). Finalmente, hubo 68 heridos y 50 detenidos.

Consumado el descenso llegó el caos institucional. López renunció a su cargo, mientras Passarella afirmaba que “me van a tener que sacar con los pies para adelante” de River, al mismo tiempo que se anunciaba que Almeyda sería la cabeza de la resurrección, ya que se retiraría como profesional y se calzaría el buzo de DT. Del otro lado, en Córdoba eran todos festejos por el regreso del “pirata” a Primera.

El resto, claro, es historia. River apenas permaneció un año en la B Nacional para luego volver a Primera con toda la gloria, sumando varias copas internacionales a sus vitrinas, incluidas dos Copas Libertadores de la mano de Marcelo Gallardo.

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